LA PROMESSA Martes 02 de Junio a las 18:36 Avance capítulo 847
El drama y el dolor se apoderan por completo de los pasillos de La Promesa en un episodio desgarrador donde las consecuencias de los recientes tiroteos y decisiones del pasado cobran un precio devastador. El eje central de la tragedia gira en torno al joven Santos Pellicer. Tras el fatal diagnóstico del doctor Peribáñez, quien confirmó que la bala rozó su corazón destrozando vasos sanguíneos vitales, la realidad se vuelve ineludible. Ricardo, su padre, se ve obligado a comunicarle la verdad: ya no hay esperanza médica. Demostrando una entereza sobrecogedora, Santos toma la firme decisión de rechazar la medicación para mantener la mente lúcida y despedirse de sus seres queridos con total consciencia. Mientras tanto, en la planta noble, Cristóbal Ballesteros y Teresa notifican la gravedad de la situación al marqués. Alonso, negándose a aceptar el trágico destino del muchacho, exige buscar nuevos médicos o trasladarlo a un hospital, pero el mayordomo le hace ver con crudeza que Santos está desahuciado. El capítulo se transforma en un emotivo recorrido de redención en el que Santos cierra viejas heridas, despidiéndose uno a uno de Petra, de las cocineras y de Carlo. El clímax del dolor llega en los instantes finales con una desgarradora escena donde padre e hijo se perdonan mutuamente los errores del pasado, y Santos expira finalmente mientras sostiene con fuerza la mano de Ricardo.
Paralelamente, la angustia persiste en las habitaciones señoriales por el estado de Julieta. Aunque su operación resultó inicialmente exitosa, permanece inconsciente. Manuel, profundamente afectado, pasa largas horas junto a su lecho en una vigilia que le evoca inevitablemente el traumático recuerdo de su difunta esposa, Jana. En un momento de gran carga emotiva, Manuel le suplica a una Julieta dormida que luche por su vida. Más tarde, en los jardines, Ciro nota la extrema alteración de su primo; aunque Manuel intenta justificar su estado como una simple impresión por el suceso, es evidente que las heridas abiertas por la pérdida de Jana han vuelto a sangrar con fuerza.
Por otro lado, en la zona del servicio, la verdad empieza a abrirse paso en la encarnizada guerra contra Estefanía. Carlo logra finalmente que María Fernández lo escuche y le revela con lujo de detalles cómo la mujer lo estuvo chantajeando durante semanas, exigiendo que usara su cercanía con Manuel para obtener dinero, desmintiendo cualquier lazo afectivo. Aunque María empieza a creerle, el conflicto escala cuando Carlo y el padre Samuel confrontan directamente a Estefanía, quien se mantiene firme en sus mentiras y manipulaciones para seguir sembrando la discordia.
En los despachos nobles, las intrigas políticas y familiares avanzan sin tregua. Lorenzo de la Mata continúa presionando implacablemente a Leocadia para boicotear a Curro. Cediendo al chantaje, la mujer realiza una llamada telefónica a don Lisandro de Carvajal y Cifuentes para exigirle que impida que Curro recupere el título de Barón de Linaja. Lorenzo, testigo de la conversación, lanza entonces una pregunta bomba que promete desestabilizar el palacio, cuestionando si el mayordomo Cristóbal Ballesteros es el verdadero padre de Ángela.
Finalmente, la desesperación consume a Pía en su rol de la inspectora Zarzamora. Tras haber sido despojada por Ballesteros de la carta incriminatoria donde explicaba la verdad sobre la muerte de Jana y la implicación de doña Leocadia, Pía exige su devolución sin éxito, desatando una fuerte discusión que ni Teresa logra aplacar. Decidida a todo, Pía se cuela por la noche en el despacho del mayordomo para recuperar el documento. Sin embargo, justo cuando cree haberlo logrado, alguien la sorprende con las manos en la masa. El episodio concluye en un tenso suspenso, dejando en el aire la intriga de una captura infraganti que marcará el destino del servicio en las próximas entregas.
